sábado, 12 de noviembre de 2011

Despertarse en mi infierno

Me desperté en el sofá, tumbado con la cabeza entre los cojines, ¿tenia resaca? No recordaba nada, todo me daba vueltas. Estaba todo oscuro, pero una leve luz salia de una persiana medio bajada. Estaba mareado, mi mirada se distorsionaba, por un momento sentí nauseas. Pero empecé a recuperar los sentidos, no olía a alcohol ni a tabaco, dudosamente por la forma de como me había levantado, pero cierto. Poco a poco fui subiendo la persiana y abriendo la ventana, necesitaba aire puro y un poco de luz natural.

Salí al balcón y un escalofrío me recorrió el cuerpo:
-¡Pero que coño! - no era como yo me estaba imaginando, el cielo estaba tapado por unos nubarrones grises casi negros.

De repente vi un rayo caer cerca de donde yo vivía, eso me extrañó muchísimo. ¿Una tormenta eléctrica en pleno mes de Agosto? Era impresionante, soplaba un viento huracanado y caía una pequeña llovizna de lado, aún así, fría como el hielo. Increíblemente se podían ver rayos rojos entre las nubes, acompañados de estruendosos truenos que sonaban con fuerza. ¿Era el fin del mundo? Esperaba que Dios no se hubiera olvidado de mi , a la hora de ejecutar su plan vengativo. Miré a mi alrededor, no había nadie por la calle, ni pasaban coches. Ningún ruido salvo la fuerte tempestad. Fui hacia adentro a coger algo de comer, estaba hambriento como si no hubiese comido desde hacía días.

-¡Oh Dios! - una peste insoportable salió de la nevera, cuando la abrí, me di cuenta de que la luz eléctrica se había ido y toda la comida estaba podrida- que asco...

Eso me hacía suponer que por lo menos había estado inconsciente dos o tres días. ¿Qué cojones me había pasado? La despensa estaba vacía, solo un par de latas de atún seguían en pie, aún así algo de fuerzas me dieron.

Era increíble, el mundo al borde del abismo y yo tan tranquilo, si lo hubiese sabido... ¿No creéis que hubiera salido a la calle a salvar al mundo? Pues no, me tomé mi desayuno, me duché y me puse ropa limpia. Total si aún estaba vivo era porque aún quedaba tiempo, no era plan de ponerse a perder los nervios, era demasiado pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario