miércoles, 28 de septiembre de 2011

Oscuros ojos verdes

El humo de cigarro se cruzaba entre los dos. Nada más entrar nos fijamos mutuamente, me atravesaba con sus ojos verdes y sus labios rojos. Ella estaba sentada en una mesa a unos metros de la entrada.

El ambiente del lugar lo mejoraba todo, una voz suave casi fría sonaba en el escenario, Michelle Laurent cantaba aquella noche para los soldados aliados. A pesar de que el local era grande, se había quedado pequeño con la cantidad de público, un público embobado por aquellos sonidos melancólicos.

Sin dejar de mirar a la mujer de los ojos verdes le pedí un vodka martini al camarero. Su cabellera rubia, caía en rizos largos encima de un vestido rojo, que no puedo describir ni decir más que era realmente impresionante. Su rostro, de piel blanca y fina, disimulaba una leve sonrisa demoledora.¿Quien era aquella mujer? Dejé al camarero en la barra y me lancé a averiguarlo.

De repente un estruendoso estallido sonó en la calle, una nube de arena se coló por las ventanas. Las luces se apagaron, el silencio y la oscuridad inundó la sala.
Un soldado raso entró gritando:
-¡Fuego de artillería! ¡Todo el mundo a cubierto!

La gente a empujones salía de allí corriendo bajo las bombas. Para mi desgracia no volví a ver a la mujer de ojos verdes, que ni siquiera me dio tiempo a preguntarle su nombre.
Al día siguiente mi batallón salía a las puertas de París para hacer frente a los Panzers alemanes.

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