martes, 27 de octubre de 2009

Puede ser peor...

Encendí la televisión y solo vi destrucción, masacre y pobreza. Salí a la calle y solo había delincuencia, suciedad y contaminación. Llegué al trabajo y estaba lleno de corrupción, brutalidad y egoísmo. No tenía ni mujer ni hijos, ni amigos ni familia, solo un royo de una noche que no me acordaba ni de su nombre. Volví para casa y encañone mi pistola en mi sien, entonces disparé. Ahora todo era blanco, brillante y resplandeciente, pero de repente ese blanco puro se iba transformando en un rojo sangre. Sangre y fuego en las tierras quemadas del Infierno. Destrucción, masacre, pobreza, delincuencia, suciedad, contaminación, corrupción, brutalidad, egoísmo... que bonito paisaje. Y ahora no puedo volver a mi denigrante fantástico mundo.

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