lunes, 28 de septiembre de 2009

Estudiante a francotirador

¿Habéis sentido alguna vez estar tan cerca de alguien aunque en ese instante esté a más de medio kilómetro? Noche tras noche soñaba con mi objetivo y día tras día me entrenaba para poder liquidarlo.

15 de Septiembre de 1935, Campo Zeppelín,Núremberg (Alemania).
Tercer Congreso del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.10:55
Adolf Hitler estaba dando su discurso anual delante de unos 500.000 miembros del partido nazi, uniformados, en formación como un gran ejercito romano, la mirada al frente, con la cabeza en alto escuchando las consignas. Yo estaba a unos 700 metros de la tribuna principal, encima de un árbol, protegido por sus anchas ramas, aún así con una vista en linea recta perfecta. Perfecta para mi Mosin-Nagant M1891/30 PU de fabricación soviética. Solo faltaban cinco minutos para la hora "H"(H de Hijo Puta a la Vista), me tomé dos tranquilizantes estaba nervioso y debía tener un pulso inamovible para llevar a cabo mi misión. Un cigarrillo, mire mi reloj... ¡Tenia cojones mi Omega Military se había parado en ese mismo instante! A la mierda, cogí mi rifle y apunté.

No podía fallar, aunque me daban ganas de borrarle ese bigote de un disparo, me fijé justamente en el entrecejo de esa mirada fría y calculadora. Por fin podría liberar a Europa de un ser tan cruel que iba a traer grandes desgracias al mundo. No lo pensé ni un segundo más y disparé.


De repente me desperté.
-¿Daniel, le aburren mis clases de Historia?¡Que sepa que mañana tiene un examen muy importante!-El profesor don Augusto Bigotudo me recordó que soñaba en matar a Hitler para poder evitar la Segunda Guerra Mundial y así mi fatídico examen...

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